domingo, 24 de julio de 2011

Pasta con crema de aceitunas verdes Manquenor.

Ingredientes para preparar la receta
  • 400 grs. de tagliatelle
  • 5 cucharadas de aceite de oliva extra vírgen
  • 40 grs. de almedras molidas
  • 50 grs. de queso parmesano
  • 150 grs. de pasta de aceitunas verdes Manquenor.
  • Sal, pimienta y nuez moscada a gusto.

Como se prepara la receta
En una sartén se debe poner el aceite y cuado esté caliente hay que agregar la pasta de aceitunas Manquenor, los demas condimentos y las almendras.
Se debe pasar la pasta cocida al dente por la salsa, corregir la sazón y espolvorear de queso parmesano.
Servir bien caliente. Decorar a gusto.

Pasta de aceitunas con espaguetis.

Ingredientes:


400 g de espaguetis de pasta integral
100 gr de pasta de aceitunas Manquenor.
albahaca picada
2 tomates maduros
sal
pimienta.

Elaboración




Escaldamos los tomates unos segundos en agua hirviendo, pelamos y cortamos en cuadros.
Hervimos los espaguetis en abundante agua con sal.
Mientras, mezclamos la pasta de aceitunas Manquenor con la albahaca y los tomates.
Salpimentamos y calentamos unos minutos a fuego bajo.
Escurrimos la pasta, la condimentamos con la salsa preprarada y servir.

sábado, 16 de julio de 2011

miércoles, 13 de julio de 2011

Food, Inc. : tienes que verla.

La forma en que comemos ha cambiado en los últimos 50 años más que en los anterirores 10 mil. Así parte describiendo el documental Food, Inc. a la industria de los alimentos.
Food, Inc. es un documental que se mete dentro de las plantas de procesamiento animal en Estados Unidos. Es también una crítica al sistema de agricultura gringo. Aunque desde estas tierras puede parecer lejano, en realidad el sistema es similar al que se aplica en la mayoría del mundo donde son las grandes empresas las que concentran la mayoría de la producción y controlan lo que come la población.
"Huele a más dinero para mí", dice un granjero gringo. Luego muestra los criaderos en que hacen crecer a los pollos. La técnica es la siguiente: gracias a las hormonas los pollos demoran 49 días desde que nacen en estar listos para ser procesados, es decir, crecen más en 49 días de lo que deberían crecer en tres meses. ¿El resultado? Enormes pechugas de pollo. Saca tú la cuenta de las ganancias si en menos tiempo tienen más carne. Pero el prolema es que los pollos crecen en inmensos galpones donde no ven la luz del sol. Están tan hacinados que no pueden dar más de cuatro pasos, y aunque quisieran no son capaces de caminar porque... ¡sus huesos no resisten el peso de su propio cuerpo! Dos pasos y al suelo. Más que pollo parecen culebras.
El documental analiza a la industria ganadera y agrícola. Muestra las precarias condiciones laborales de los trabajadores e inmigrantes indocumentados, algo que los temporeros en latinoamérica conocen bien.
Está nominado por la Academia que entrega los Oscar como mejor documental del año.
"La industria no quiere que sepas la verdad sobre lo que comes porque si supieras quizás no querrías comerlo". Es la tesis del documental que más que criticar pretende informar al consumidor para que haya diálogo y tome mejores decisiones.
Aunque no les voy a contar el final, la cinta da posibles soluciones y llama a que el consumidor manifieste su opinión y vote con el tenedor.
fuente:http://elblogorganico.blogspot.com/



domingo, 10 de julio de 2011

Nuevo estudio confirma que alimentos genéticamente modificados dañan los órganos

A pesar de la confusión en torno a las consecuencias que tienen los alimentos genéticamente modificados en nuestra salud, un nuevo estudio confirma tajantemente que si provocan daños concretos para nuestro organismo.


Un nuevo estudio publicado en el diario Environmental Sciences Europe analizó los efectos del consumo de maíz y frijol de soya en el organismo de ratones. Y tras correlacionar la información extraída en 19 estudios previos sobre animales encontraron que el 9% de los parámetros que se midieron, incluyendo bioquímica sanguínea y de orina, peso de órganos, e histopatiología (análisis microscópicos) estaban significativamente alterados entre los animales que habían sido alimentados con productos genéticamente modificados.
Los órganos que más afectados resultaron luego de ingerir periódicamente alimentos genéticamente modificados fueron el hígado y los riñones, ambos encargados de filtrar las impurezas de las sustancias que entran a nuestro organismo, por lo cual ante la presencia de intoxicación alimenticia son los que reaccionan más notablemente. En el caso de los ratones que se utilizaron dentro del estudio los riñones del 43.5% de los machos evidenciaban serios trastornos mientras que el hígado del 30.8% de las hembras también lo manifestó.
“Una gran cantidad de data convergente indicó que problemas en el hígado y los riñones son consecuencias directas de una dieta con alimento genéticamente modificado. Otros órganos también pueden ser afectados como el corazón, el bazo, y las células de la sangre” afirmaron los autores del estudio.
Los investigadores a cargo del estudio eligieron como alimento a utilizar la soya y el maíz ya que estos dos cultivos representan el 83% de los alimentos genéticamente modificados que se comercializan y que actualmente son consumidos por miles de millones de personas alrededor del mundo. Tras la investigación también quedó demostrado el por que la mayoría de los estudios que se llevan a campo en este mercado para definir si los alimentos GM obtendrán la autorización para comercializarse, por cierto muchos de los cuales son financiado por las propias corporaciones que dominan este mercado,  y al parecer la clave esta en el tiempo de medición de los efectos. Generalmente los estudios monitorean a los animales, de manera intencional, durante plazos muy cortos y de esta forma no se permite que los efectos negativos en sus organismos florezcan.
La industria limita los estudios a un máximo de noventa días (y muchos de ellos ni siquiera alcanzan un mes de duración). Este tipo de estudios puede fácilmente dejar de detectar muchas de las consecuencias significativas que tienen los alimentos GM en el organismo de los animales que se utilizan. Por ejemplo, en el caso de los pesticidas, ha sido comprobado que algunos de los males que provocan a la salud se traspasan de generación en generación y en ocasiones pueden detectarse hasta después de décadas de haberlos ingerido periódicamente. En el caso de una sustancia conocida como DES (diethylstilbestrol) se confirmó que “induce cáncer en los genitales femeninos, entre otros problemas, solo en la segunda generación”. Pero aún considerando esta experiencia con los pesticidas, y por alguna misteriosa razón, los organismos y autoridades encargadas de evaluar los efectos directos de los alimentos genéticamente modificados no exigen estudios que analicen en plazos mayores a 90 días las consecuencias. “Es imposible en solo 13 semanas concluir sobre un tipo de patología inducida por alimentos GM y si es una patología mayor o menor. Por esta razón es necesario prolongar las pruebas que se hacen en los estudios”.

Autor: Ecoosfera
Publicación: 10/04/2011

La oleuropeína.

La oleuropeína es responsable del intenso sabor amargo de las mismas. Durante el proceso de maduración, y gracias al acción de β-glucosidasas presentes en el fruto, esta sustancia se transforma en una serie de derivados secoiridoideos, que pasan al aceite de oliva extra virgen, protegiendo a éste frente a la oxidación natural.

Efectos farmacológicos

En estudios en animales, se demostró que la oleuropeína (administrada en inyección o por vía intravenosa), reduce la presión arterial y dilata las arterias coronarias. Además, en un estudio in vitro se observó que la oleuropeína inhibe la oxidación del colesterol transportado por lipoproteínas de baja densidad (LDL). La oxidación del LDL-colesterol puede llevar a la aparición de cardiopatías.
La oleuropeína de las aceitunas también puede tener ciertas propiedades antibacterianas. Cuando las aceitunas crudas se meten en salmuera para conservarlas, la oleuropeína se convierte en otra sustancia química llamada ácido elenólico. In vitro, el ácido elenólico tiene actividad antibacteriana contra varias especies, como Staphylococcus aureus y Bacillus subtilis. No se sabe si la oleuropeína de las hojas sufre esta transformación de forma natural, lo que pone en duda sus efectos antibacterianos.
La oleuropeina y su metabolito, el hidroxitirosol tienen una actividad antioxidante poderosa tanto in vivo como in vitro. Ambos le dan al aceite de oliva extra virgen su clásico sabor amargo y pungente. Algunos investigadores afirman que preparaciones de oleuropeína fortalecen el sistema inmunológico.